1.-Mi cuerpo, mi lenguaje, mi emoción, mi historia, mi eros y mi silencio, son uno en mí y es mi responsabilidad vital cultivarlos.

2.-Mi misión será la de contribuir a que en las organizaciones y comunidades se produzcan conversaciones que generen nuevas realidades orientadas al bienestar de las personas.

3.-Mi compromiso siempre estará al lado del propósito y valores colectivos de las personas y no de los intereses individuales, económicos, políticos o corporativos.

4.-Mi mirada estará puesta en las soluciones, en la salud, en la abundancia, en la inclusión y en los recursos y capacidades de toda persona para superar sus propios desafíos vitales.

5.-Mi talante es de servicio, de colaboración y de intercambio mutuo, mi actitud es de humildad y entrega.

6.-Mi acción representa en todo momento a la biodiversidad del planeta y a aquellos más frágiles que no tienen posibilidad de manifestarse.

7.-Mi instrumento más elevado soy yo, mi aliada es mi confianza en el cambio, mi mejor arte la escucha y la empatía, mi mayor tecnología es la curiosidad por aprender y hacer preguntas útiles que generen diferencias.

8.-Mi enfoque es hacia la innovación, donde convergen la diversidad de perspectivas y cuyo centro son las personas y su necesidad esencial de crecer armónicamente dentro de sistemas humanos.

9.-Mi prioridad es cuidarme, atenderme y asumir la responsabilidad de mi vida, para cuidar y atender los procesos de los demás desde un profundo respeto sin generar apegos ni dependencias mutuas.

10.-Mi espíritu está orientado hacia la vida que sigue, y no hacia la vida que fue o a la que no pudo ser.